La sin hueso
Hablemos de besos... porque si la primera impresión es tu carta de presentación, el primer beso va a ser tu sinopsis...y pobre de ti como no guste, porque no se seguirá leyendo el resto.
¿Y qué es besar bien? Imagino que es algo subjetivo. Imagino que cada uno nos derretimos por algo diferente... pero cuando imaginamos un beso perfecto, todos tenemos en mente uno. Yo tuve mi beso perfecto hace muchos, muchos años. De esos que te dejan temblando y solo quieres leer más páginas.
Un beso...un buen beso debe ser firme, independiente de que sea tierno o picante, dulce o salvaje. No debe haber titubeo, no puede haber una lengua flácida que se convierta en un bulto de carne bañado en saliva. Y menos si es mucha saliva (seguro que a todos nos ha pasado).
Un buen beso debe fluir. Dos lenguas que se entrelazan, que juegan, que se siguen. No debe haber una exploradora más rígida que una garrota (comparación manchega profunda), que sientes que te están violando la boca. Esta variante también es digna de hoguera.
Un buen beso, sobre todo si es el primero, tiene que dejar una sonrisa, cuanto más boba mejor.
Y si no es así, yo no lo quiero. Lo he tenido muchas veces y no exijo menos. Ese feeling que puedes adelantar con un solo gesto. Esa sinopsis que hará que devores (o no) el resto del libro.
Soy una romántica...y besar es una de mis actividades favoritas. ¡Cuántas sinopsis hay que leer hasta encontrar el libro que nos gusta!
"A menudo los labios más urgentes no tienen prisa dos besos después"